Quimioterapia en simple
La quimioterapia (a veces “quimio”) es un tratamiento con medicamentos que busca detener o destruir células cancerosas. Esta guía explica qué es, por qué se indica, cómo se administra y qué esperar, en lenguaje claro.
Actualizado: 27 feb 2026
Idea clave: “quimioterapia” no es una sola cosa. Existen muchos fármacos y esquemas distintos. Los efectos y beneficios varían según el tipo de cáncer, la etapa, el objetivo del tratamiento y la persona.
🧬 Objetivo
Puede buscar curar, reducir riesgo de recaída, achicar el tumor antes de cirugía o controlar la enfermedad.
🗓️ Ciclos
Se administra en ciclos: días de tratamiento + días de descanso. El esquema depende del fármaco y tu situación.
🧰 Apoyo
Muchos efectos se previenen o tratan (antieméticos, hidratación, cuidado de boca/piel, ajustes de dosis). No “aguantes” en silencio.
Índice rápido
Lo esencial en 60 segundos
- “Quimioterapia” no es una sola cosa: hay muchos fármacos y combinaciones. El beneficio y los efectos cambian según tu diagnóstico y esquema.
- Se usa con distintos objetivos: curar, reducir el tumor antes de cirugía (neoadyuvante), evitar recaídas después de cirugía (adyuvante) o controlar la enfermedad/síntomas.
- Puede administrarse por vía intravenosa (infusión), oral (pastillas) u otras vías, en ciclos.
- Muchos efectos secundarios se previenen o tratan. Avisar temprano suele mejorar la tolerancia y evitar urgencias.
¿Por qué se indica?
La quimioterapia usa medicamentos que atacan células que se dividen rápido. Por eso puede afectar también células sanas (por ejemplo, del pelo, la boca o la médula ósea), generando efectos secundarios.
- Neoadyuvante: antes de cirugía, para achicar el tumor.
- Adyuvante: después de cirugía, para disminuir el riesgo de recaída.
- Concomitante: junto a otros tratamientos (por ejemplo, con radioterapia en algunos casos).
- Paliativa: para controlar la enfermedad y mejorar síntomas/calidad de vida.
¿Cómo se administra?
Depende del fármaco y del plan de tu equipo. Algunos esquemas duran semanas o meses, con controles periódicos de sangre y evaluaciones clínicas.
Vías de administración
- Intravenosa (IV): en una sala de quimioterapia, por infusión. Puede ser una inyección corta o varias horas.
- Oral: cápsulas o comprimidos, con horarios específicos. Aquí es clave la adherencia y revisar interacciones.
¿Qué es un “ciclo”?
Un ciclo suele incluir días de tratamiento y días de descanso para que el cuerpo se recupere. El número de ciclos y su frecuencia varían mucho.
Accesos venosos (si es IV)
- Vía periférica: una “mariposa” o vía en el brazo (para infusiones cortas y fármacos específicos).
- Catéter central / port: (por ejemplo, port-a-cath) útil si el tratamiento es prolongado o si las venas son difíciles.
- PICC: un tipo de catéter central colocado en el brazo.
Tu equipo te indicará qué opción conviene. Si te duele, arde o se hincha el lugar durante la infusión, avisa de inmediato.
Antes de empezar (6 cosas clave)
- Lleva una lista de tus medicamentos, suplementos y hierbas. Algunas combinaciones pueden interferir o aumentar efectos.
- Pregunta por antieméticos (para náuseas) y cómo tomarlos (antes, durante y después).
- Comenta antecedentes de alergias, problemas del corazón, hígado/riñón, neuropatía, diabetes, etc.
- Habla de fertilidad, anticoncepción y embarazo: algunos fármacos requieren evitar embarazo durante y un tiempo después.
- Pregunta por vacunas y cuidados frente a infecciones (qué hacer con fiebre, a quién llamar, cuándo ir a urgencias).
- Si será IV: aprende el cuidado del acceso (si tienes port/PICC) y qué signos vigilar.
No te quedes con dudas: pide el número de contacto para síntomas fuera de horario y qué “reglas” usar (por ejemplo, fiebre, diarrea intensa, sangrado).
Efectos secundarios: lo común y lo que se puede hacer
Los efectos dependen del fármaco, la dosis y tu salud. Puedes tener algunos y no otros. Tu equipo ajusta el plan según cómo lo toleres.
Náuseas y vómitos
- Hoy existen antieméticos muy eficaces. La clave es tomarlos como se indicó, incluso si te sientes bien al inicio.
- Comidas pequeñas, hidratación frecuente y evitar olores fuertes pueden ayudar.
Fatiga
- Es muy común. Prioriza sueño, actividad suave (caminar) y pide ayuda con tareas.
- Consulta si hay anemia, problemas tiroideos, dolor mal controlado o depresión/ansiedad contribuyendo.
Caída de pelo (alopecia)
No ocurre con todos los esquemas. Si se espera, suele empezar semanas después del inicio. Pregunta por opciones como gorros, pelucas o apoyo psicológico.
Boca y garganta (mucositis)
- Higiene suave, enjuagues recomendados por tu equipo y evitar alcohol/tabaco ayudan.
- Informa dolor al tragar, úlceras o placas blancas (puede haber infección).
Intestino: diarrea o constipación
- Pregunta qué medicamentos puedes usar y cuándo.
- Hidratación y señales de deshidratación son importantes (mareos, poca orina, sequedad).
Defensas bajas (neutropenia), anemia y plaquetas
- Se vigila con hemogramas. Algunas personas requieren factores de crecimiento (por ejemplo, G-CSF) u otros apoyos.
- La neutropenia aumenta el riesgo de infección: por eso la fiebre es una urgencia.
Hormigueo/entumecimiento (neuropatía)
Algunos fármacos pueden causar neuropatía. Avisa si notas hormigueo, pérdida de sensibilidad o dificultad para abotonar/caminar: a veces se ajusta dosis o se cambia el plan.
Piel, uñas y alergias
Puede haber resequedad, erupciones o reacciones durante la infusión. Informa picazón intensa, ronchas, hinchazón o falta de aire.
Extravasación (si es IV)
Algunos fármacos pueden irritar tejidos si se salen de la vena. Si sientes ardor, dolor, enrojecimiento o hinchazón en el sitio de la vía durante la infusión, avisa de inmediato.
Señales de alarma (consulta urgente)
- Fiebre (o escalofríos intensos) durante quimioterapia, especialmente si tu equipo te dijo que tus defensas pueden bajar.
- Dificultad para respirar, dolor torácico fuerte, desmayo, confusión marcada o debilidad súbita.
- Vómitos persistentes que impiden hidratarte o tomar medicamentos.
- Diarrea intensa, sangre en deposiciones, dolor abdominal fuerte o signos de deshidratación.
- Sangrado que no cede, moretones “sin causa” o puntos rojos en la piel.
- Dolor/ardor o hinchazón en el sitio de infusión (posible extravasación) o signos de infección del port/PICC.
Sigue siempre las instrucciones específicas que te haya dado tu equipo.
También puedes revisar nuestra guía de señales de alarma para tener un checklist general a mano.
Qué preguntar a tu equipo (checklist)
- ¿Cuál es el objetivo del esquema en mi caso y cómo medirán respuesta?
- ¿Cómo será el calendario (ciclos, duración, controles de sangre/imágenes)?
- ¿Qué antieméticos debo tomar y en qué horarios? ¿Qué hago si igual tengo náuseas?
- ¿Qué efectos son esperables y cuáles son alarma? ¿A qué número llamo fuera de horario?
- Si es IV: ¿necesito port/PICC? ¿Cómo se cuida y qué signos vigilar?
- ¿Hay recomendaciones sobre alimentación, actividad física, trabajo/estudio y sexualidad?
- ¿Qué debo evitar (vacunas, fármacos, suplementos, alcohol, tabaco)?
- ¿Qué pasa si olvido una dosis (si es oral) o si tengo que reprogramar una sesión?
Si te sirve, también puedes usar nuestra guía de preguntas para tu primera consulta.
Preguntas frecuentes
¿Voy a perder el pelo?
No siempre. Depende del fármaco y la dosis. Si es probable, tu equipo te lo dirá y podrás planificar apoyo (pañuelos, peluca, etc.).
¿La quimioterapia “baja las defensas” siempre?
No en todos los esquemas, pero es frecuente. Por eso se controlan hemogramas y se indican medidas de prevención. La fiebre durante quimioterapia debe tomarse en serio.
¿Puedo tomar suplementos “naturales”?
Coméntalo siempre antes. Algunos productos interactúan con quimioterapia o con fármacos de apoyo. “Natural” no siempre significa seguro.
¿Quimioterapia es lo mismo que inmunoterapia?
No. Actúan de forma distinta y también difieren sus efectos secundarios. Si tu tratamiento incluye inmunoterapia o terapias dirigidas, revisa nuestra guía de inmunoterapia y terapias dirigidas en simple.